Todo comenzó para complacencia
del supremo fascista.
Cuando Caín
mató a Abel,
se les olvidó
contar
que Adán colocó
a la madre
de aquellos en
un burdel
(Abel y burdel,
riman,
¿os dais
cuenta?),
inaugurando
no el oficio
más viejo del mundo,
valiente
cinismo,
que fue el
asesinato,
pero sí el
segundo.
Oficio muy
comentado.
Y recomendado
por los
varones.
Pero las
feministas se equivocan,
no es solo un
ejercicio de poder,
que
también,
sino de placer.
Pero
si tu placer no
es el de ellas,
es trata de
blancas
(muy a menudo
negritas) y
abuso de poder:
el que paga
manda.
Úsalas,
agítalas ante
de usarlas:
ponte así y
aquí.
Apoyadas en el
quicio de la mancebía:
Mostrándose
pero invisibles.
¡Olvídalas!
Resumiendo:
Trata de
blancas,
trata de
olvidadas
y
trata de
olvidarlas.
Algunos
pensamos
que son seres
humanas,
y que pagar
para humillar,
como hace tanto
empresario,
tanto
emprendedor,
tanto
proxeneta,
cuando
lo mejor de la
vida es
gratis,es un error y un gran
dolor.
dolor.
Pasear, mirar, leer,
follar, cuidar.
