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domingo, 25 de noviembre de 2018

MI debate sobre la prostitución





Todo comenzó para complacencia
del supremo fascista.

Cuando Caín mató a Abel,

se les olvidó contar

que Adán colocó a la madre

de aquellos en un burdel

(Abel y burdel, riman,

¿os dais cuenta?),

inaugurando

no el oficio más viejo del mundo,

valiente cinismo,

que fue el asesinato,

pero sí el segundo.



Oficio muy comentado.

Y recomendado

por los varones.



Pero las feministas se equivocan,

no es solo un ejercicio de poder,

que también, 

sino de placer.



Pero

si tu placer no es el de ellas,

es trata de blancas

(muy a menudo negritas) y

abuso de poder:

el que paga manda.



Úsalas,

agítalas ante de usarlas:

ponte así y aquí.



Apoyadas en el quicio de la mancebía:

Mostrándose pero invisibles.

¡Olvídalas!



Resumiendo:


Trata de blancas,

trata de olvidadas

y

trata de olvidarlas.



Algunos pensamos

que son seres humanas,

y que pagar para humillar,

como hace tanto empresario,

tanto emprendedor,

tanto proxeneta,

cuando

lo mejor de la vida es  

gratis,es un error y un gran
dolor.



Pasear, mirar, leer, follar, cuidar.